A lo lejos lo veía venir con unos andares apesadumbrados cuando empezaba a refrescar en las calurosas tardes de verano, con el foco de la perspectiva visual casi a ras de suelo que tenía al sentarme con las piernas encogidas en el marmóreo sardinel de la puerta de mi casa. Atuendo de occidental a los ojos de los árabes y atuendo de árabe a los ojos de los occidentales. Sólo llevaba un enorme canasto colgado de un brazo y algún cacharro en la mano del contrario, y sin embargo daba la impresión de llevar media jaima encima: alfombras, ventiladores, gafas de sol, relojes digitales, calculadoras, transistores, piezas de bisutería, despertadores.
Me preguntaba si le merecía la pena patearse las calles con tantas baratijas a cuesta, entre otras cosas porque, por muy baratu que fuera y por mucho empeño que pusiera en convencer a la Maruja de turno de sus bondades, nunca lo atisbé colocando ni tan siquiera un triste despertador. Después se paraba uno a pensar en el número de bocas que tendría que alimentar con lo que sacara de la venta ambulante y llegaba a la conclusión de que, por muy jodido que fuese el ir puerta a puerta ofreciendo la mercancía, si vendía algo, mejor era poco que nada.
El caso es que no he podido evitar acordarme de aquello, y si no fuera porque el motivo de la analepsis de mi pensamiento resulta bastante triste la situación sería bastante cómica.
Pues sí, la imagen es la misma.
ResponderSuprimirZapatero recuerda a un vendedor de baratijas, un "paisa" de los que hunden sus pies en las arenas de nuestra playas ofreciendo la imitación de unas gafas "Ray-Ban" por cinco euros del ala.
A estas alturas no sabemos cómo ni por qué Qatar invierte en Cajas de Ahorro que están quebradas, ni si el viaje obedece a echarle una manita a Roures, el de La Sexta, que está con el agua al cuello y donde por cierto,Mediapro tiene sede y desarrolla actividades de gestión de derechos deportivos y consultoría.
Ahora, más que nunca y de cara a las elecciones,Zapatero necesita en formación de combate a toda su armada mediática.
Pues sí, realmente encontrarse en esa situación es más que triste, es real. Muy dura la observación pero convive cada día con nosotros y nos quedamos con el pensamiento y nada más como es el caso.
ResponderSuprimirdidi.
No sé si la gente les compra,pero deben estar mejor aqui así que en sus países.Es duro,pero hay mucha gente así.
ResponderSuprimirUn besito
Qué de "asi"he puesto madre mia debe ser la hora y que aún no he comido.
ResponderSuprimirpena dan... los que van vendiendo... y políticos de este país!
ResponderSuprimirque habrá detrás de todo esto?
?
saludos!
Si Qatar va a invertir para recapitalizar las cajas, sabiendo que están muy malamente, ¿que consigue Qatar a cambio? Seguro que no nos lo van a decir.
ResponderSuprimirBuen fin de semana.
¿baratu baratu?, paisha ya veras lo que nos cuesta al final.
ResponderSuprimirUn estrechón de manos.
ese mismo pensamiento ha cruzado mi mente en muchas ocasiones, cuando los veo siendo pasto de las mafias...
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