- Como estamos tan necesitados de paz y de tranquilidad después de un duro año de trabajo, decidimos aprovechar el verano para buscarlas. Por eso cambiamos el hacinamiento humano de las ciudades por el hacinamiento humano de las playas de moda.
- No seguimos una estricta dieta durante semanas para poder lucir palmito. Lo hacemos para dejar sitio a los opulentos festines bajos en calorías que se sirven en los chiringuitos.
- Ir sustituyendo de forma paulatina las palas y la pelota por la consola portátil, el periódico por el tablet y el radiocasete por el reproductor MP3 no supone un cambio de rumbo hacia la modernidad en la experiencia de ir a la playa, al menos mientras usemos la consola para jugar a tenis sin que haga mella el cansancio físico, el tablet para hacer sudokus y crucrigramas y el reproductor para escuchar las canciones de OT.
20 de julio de 2011
Aforismos veraniegos
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Aforismos
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Esas incoherencias humanas, que nos hacen ser cada vez más... humanos...
ResponderSuprimirjajajajaaj
Besos!
me ha encantado lo del reproductor para escuchar las canciones de OT...XD
ResponderSuprimirPues tienes razón. Más razón que un santo.
ResponderSuprimirSaludos
Perfectamente imperfectos, Lourdes.
ResponderSuprimirBesos.
O que se te ponga al lado un grupito de gente con el último disco de Camela, ¿eh, turista-accidental?
ResponderSuprimirEncantado de verte por aquí.
Saludos.
Hombre, Rafael, no sé si mucha o poca: sólo son cosas que he creído observar.
ResponderSuprimirSaludos.
Las de OT va a ser que no...son insufribles, pero si escucharemos las que llevemos grabadas en el mp3.
ResponderSuprimirAbrazos veraniegos.
¿Con auriculares o con altavoces, Lakacerola?
ResponderSuprimirUn abrazo.